La cruda realidad de las licitaciones públicas en el Perú
Ganamos la licitación. Cumplimos. Entregamos a tiempo. Hace dos años esperamos que nos paguen.
Voy a decir algo que muchos empresarios piensan, pero pocos se atreven a decir en público.
Una práctica que en el sector privado sería inadmisible
Imagina entrar a un restaurante y pedir un banquete para cien personas. Lo consumes todo y, cuando llega la cuenta, le dices al dueño que, para «evaluar su calidad», retendrás un depósito en garantía por un año y que le pagarás… dentro de dos años.
En cualquier otro negocio sería un despropósito. En las compras al Estado, para el rubro de confecciones, ropa corporativa y vestuario industrial, es el pan de cada día.
Lo que vivimos en Confecciones Reyes
Con el Gobierno Regional de Lima, el proceso nos exigió una garantía de mil soles retenida por un año. Cumplimos todos los requisitos, ganamos la buena pro de forma transparente, fabricamos con altos estándares de calidad e insumos, y entregamos a tiempo.
¿El resultado? Dos años esperando el pago.
Mientras tanto, ya habíamos puesto la tela, los hilos, la mano de obra, la confección, el transporte y la logística. Asumimos el costo financiero desde el primer día, dejamos una garantía en efectivo, y la respuesta fue el silencio administrativo.
La contradicción de fondo
¿Cómo se habla de impulsar a las MYPEs cuando el propio sistema de contrataciones puede empujarlas a la quiebra?
Financiar la operación del Estado con la liquidez de la pequeña empresa no es fomento empresarial, es asfixia económica. Las MYPEs no somos bancos para dar créditos a tasa cero.
Lo que sí debería hacer una licitación
Una licitación transparente sirve para evaluar la capacidad técnica, la calidad de las prendas y las certificaciones de seguridad, y para adjudicar con un compromiso de pago justo y puntual. Las garantías y las condiciones no deberían convertirse en barreras confiscatorias ni en trampas de morosidad.
No estamos contra la competencia ni contra las licitaciones. Estamos contra que el cumplimiento impecable de un contrato se pague con la quiebra del proveedor.
Mi mensaje
A las autoridades y funcionarios de contrataciones: apoyar a la MYPE no se demuestra con discursos en inauguraciones, sino pagando a tiempo lo contratado y entregado.
A los empresarios del rubro: nos toca dejar de normalizar el abuso y exigir condiciones institucionales justas.
La pregunta ya no es si el Estado compra. Es cuánto más podrán resistir las MYPEs financiándolo.
Luis Fernández,
Gerente General.